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Cómo salir de la zona de comodidad

¿Sabes lo que es la zona de comodidad? En algún momento debes de haber oído esa expresión. La zona de comodidad es una serie de comportamientos que adoptamos con frecuencia, por el simple motivo de sentirnos más confortables con esas actitudes, aunque sean desfavorables para nuestros propósitos. Un ejemplo son las personas acomodadas en sus rutinas, y que a pesar de definir objetivos, o no sentirse bien con determinada situación, no se arriesgan para mejorar nada y aceptan todo como está.

Como aquella persona que lleva trabajando un tiempo en la misma empresa hace un tiempo, reclama de todo y continúa allí, insatisfecho. Entonces, esa persona está en la zona de comodidad. Y si te identificaste con esta descripción es probable que también lo estés.

Es válido resaltar que los que se restringen a la zona de comodidad acaban perdiendo diversas oportunidades en la vida personal y profesional. Por esto, ofrecemos algunos consejos que pueden ayudarte a conquistar tus objetivos.

Motivos para salir de la zona de comodidad:

Ya citamos dos buenos motivos, y ahora lo vamos a desarrollar un poco mejor.

Primero, es importante destacar que la zona de comodidad representa una barrera psicológica que nos impide encarar desafíos a los que no estamos habituados. Quedarse en la zona de comodidad representa que tendrás una curva de aprendizaje reducida, en lo personal y en lo profesional.

Es como si pensases: “Es muy arriesgado. No eres capaz. Es difícil. No es para ti…”

Pero hay que saber que la seguridad es una ilusión, y las personas exitosas lo saben.

Cuando sales de la zona de comodidad te permites lo nuevo, y eso traerá cosas increíbles. Puedes estar satisfecho con el trabajo, con la salud, con la compañía, con los amigos, con tu vida. Todo depende únicamente de ti.

Pero el hecho es que si quieres llegar a donde la mayoría no llega, tienes que hacer cosas que la mayoría no hace.

No todo el mundo es igual. La extensión del bloqueo creado por la zona de comodidad varía de persona para persona, y cada uno lidia con su zona de comodidad de forma diferente. Algunas personas tienen mucha facilidad para hablar en público, pero entran en pánico cuando quieren relacionarse con alguien. Otros se desesperan cuando tienen que hablar ante un reducido gripo de personas.

Pero calma, si estás en esta situación, debes saber que nada está perdido. La buena noticia es que tienes poder, y más que eso, la responsabilidad de salir de tu zona de comodidad para buscar tus objetivos.

Hasta alcanzar la edad adulta, el desarrollo de nuestra zona de comodidad está muy influenciada por nuestros padres, parientes y también personas próximas. Cuando comienzas a ser más independiente, te conviertes en arquitecto de tu vida y eres el único responsable por alcanzar tus objetivos y garantizar tu felicidad.


Cómo superar la zona de comodidad

El primer paso para salir de la zona de comodidad es realizar una evaluación de tu vida. Identifica con qué estás satisfecho y dónde puedes mejorar. Si viene a tu mente algo que no haces pero que te gustaría hacer, este es un buen comienzo.

Después solo tienes que ir a la acción. Al salir de tu zona de comodidad te sentirás con más confianza, lo que te hará ir más lejos y a usar todo tu potencial.

No es fácil, pero al conseguirlo sentirás euforia, y ello te llevará a la satisfacción. Al salir de tu zona de comodidad.

Algunos efectos al superar la zona de comodidad son: satisfacción personal, calidad de vida, superación de límites, desarrollo de nuevas habilidades y nuevas perspectivas sobre lo que te rodea.


Algunos consejos:

Capacidad de iniciativa es algo que diferencia a las personas de éxito del resto en cualquier área. Tener iniciativa es esencial para los que desean evolucionar, tanto en la vida personal como en la profesional. No tengas miedo a exponer aquella idea que ya piensas hace un tiempo, no te intimides.


Haz algo que deseas y nunca hiciste

Este punto está relacionado con lo anterior. Hacer cosas diferentes de lo que estamos habituados requiere iniciativa, pero impulsa el desarrollo de nuestras habilidades actuales, además de revelar nuevas habilidades que desconocemos.

Puedes empezar con cosas simples, como tocar un instrumento que te apetece, aprender un idioma, hacer ejercicio, escribir un blog o un libro.

Es importante resaltar que este comportamiento debe ser continuado. Intenta hacer lgo una vez por mes.


Desconecta por una semana

Olvida la tele y las redes sociales por una semana y utiliza este tiempo para aprender algo nuevo, un proyecto, un amigo que no ves hace tiempo. Es hora de hacer aquello que debes hacer y que siempre atrasas.

Estos son apenas algunos consejos para salir de tu zona de comodidad, pero todo depende de tu determinación. La tarea no es fácil, pero vale la pena.


Luiz Filipe de Melo


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